Hay que cruzar la avenida
llueva o no llueva
duelan o no los huesos
subir al bondi
bancarse el sabor agrio
nadando los ojos de la mañana
y bajarse
Si la cabeza no para
que sea atropellada
bajo el semáforo
aplastada en medio de la calle
mirando el cielo
Si la cabeza para hay que bajar a las manos
y enmanarse
sentir el aire soplar
leve
entre los dedos
hojas botones diarios caños
¿Cuánto tiempo se puede estar en cada yema?
El tiempo es la costumbre
de respirar
palabras que no salen
Pero eso no te importa, porque estas en los dedos
y bajo la autopista te besa
una sombra
¿Dónde te fuiste ahora?
Ya estás trepando de nuevo a la cabeza
no señor
estás harto de hablarte con palabras atropelladas
y vas a la panza
calentito
y ya vienen los nervios
soplando agujeros
(nacer te rompió una costilla)
No te pierdas
volvé
todo te gira
el semáforo grita fuego
a una fila de ruedas que te miran
vos nadas en la punta de un sueño enroscado
pero te despiertan los segundos
con sus tambores
Un tren de gritos descarrila
y borra tu contorno
Querés volver al cuerpo
pero esta disuelto
el nervio se desangra en el cordón
No hay nada que mirar
Circulen
de Piel Frontera, 2014
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